Las personas dentro de un automóvil en movimiento son menos vulnerables, especialmente cuando el peligro es a menudo casual. Por ejemplo, conducir un vehículo con aspecto caro a través de un área peligrosa o un barrio deprimido. Esa es la razón por la cual  nosotros hacemos el máximo énfasis en las excelentes prestaciones en la conducción de nuestros vehículos. Pero todos los vehículos tienen que pararse o circular despacio en algún momento y ese es el momento que los ladrones esperan. Las puertas se abren , un arma apunta - y antes de que pueda darse cuenta de lo que ocurre, los criminales tienen el control del coche.
 Sin embargo, mala suerte para los ladrones si su objetivo resulta ser un vehículo nuestro.  Nuestros sistemas de seguridad contra robo y secuestro gozan de altas prestaciones que convierten al vehículo en un elemento seguro y de nuestra confianza.